
El artista

La vida de Victor Danelinck fue y es de todo, menos aburrida. Obrero metalúrgico, arquitecto, basquetbolista, bailarín y profesor de tango, viajero incansable, cronista de viajes, poeta fallido, y otras minucias. De la mezcla de todas ellas, y de algunas heridas de vida a medio cicatrizar, surge la escultura, en un intento de usarla como una herramienta sensible para expresar tantas vivencias. Y el camino sigue…
El taller
Radio, mate, a veces unos tintos, es el lugar ideal para soldar, cortar, forjar. Fracasar y volver a intentarlo. Aquí toma validez el viejo dicho: “ Mejor que tener una idea, es saber que hacer con ella”.

El patio

Con parra y gato, es la natural extensión del taller. Asado, amigos, tango, arte, y todo lo que la vida quiera derramar en sus baldosas.